CUENTOS
Cuento corto con preguntas y respuestas: la semilla viajera
Por KIBU5 min de lectura

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Kibu y la semilla viajera
Cuento completo, preguntas, respuestas y tres viñetas para inventar otra aventura.
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Kibu ha encontrado una semilla en un lugar extraño. Para devolverla a su dueña tendrá que observar el camino, escuchar a una vecina y descubrir que algunas aventuras empiezan con algo muy pequeño.
Podéis leer este cuento corto en voz alta, alternar los párrafos o dejar que el adulto lo lea mientras el niño escucha. Después encontraréis preguntas sobre la historia, respuestas orientativas y una propuesta para inventar una nueva aventura.
Kibu y la semilla viajera
Aquella mañana, Kibu salió de casa con una cesta vacía. Quería recoger hojas caídas para hacer un dibujo enorme en el suelo del jardín.
Junto a la verja encontró una hoja amarilla, una hoja roja y algo que no era una hoja.
Era una semilla pequeña, con rayas oscuras.
—Tú te has equivocado de cesta —dijo el ajolote turquesa.
La semilla no respondió. Kibu la guardó en el bolsillo y siguió mirando el camino.
Un poco más adelante vio un sobre abierto. Tenía dibujado un girasol y, debajo, un nombre: Mara.
—¡Una pista!
Kibu conocía a Mara. Era la coneja que vivía al final del sendero, detrás de una puerta azul.
Al llegar, la encontró mirando una maceta vacía.
—He perdido la última semilla de mi sobre —explicó Mara—. Quería plantarla aquí.
Kibu sacó la semilla del bolsillo.
—¿Puede ser esta?
Mara abrió mucho los ojos.
—¡Mi semilla de girasol! El viento se llevó el sobre cuando salí al jardín.
Kibu le entregó también el sobre. Mara lo dejó debajo de una piedra para que no volviera a salir volando.
—¿Quieres ayudarme? —preguntó.
Entre los dos prepararon la maceta. Mara hizo un pequeño hueco en la tierra y Kibu dejó caer la semilla con cuidado. La cubrieron y añadieron un poco de agua.
Kibu se sentó frente a la maceta.
Esperó.
Miró por un lado.
Miró por el otro.
—Creo que todavía no está haciendo nada.
—No veremos el cambio enseguida —dijo Mara—. Podemos volver a mirar otro día.
Kibu recordó entonces su cesta de hojas. Las extendió alrededor de la maceta, sobre el suelo, formando los pétalos de una flor enorme.
—Mientras esperamos, tenemos esta.
Mara puso una hoja redonda en el centro.
—Y mañana podemos inventar otra.
Durante los días siguientes, Kibu pasaba por la puerta azul. A veces encontraba a Mara cuidando la maceta. Otras veces le dejaba al lado una hoja bonita que había recogido del suelo.
Una mañana, Mara lo llamó desde el jardín.
—¡Kibu, ven a mirar!
De la tierra asomaba un brote verde.
Kibu acercó la cara, sin tocarlo.
—Nuestra viajera ha encontrado un sitio donde crecer.
Se sentaron juntos a observarla. La flor de hojas ya no estaba: el viento había repartido sus pétalos por el jardín.
Pero Kibu no quiso recogerlos todavía.
—Puede que hoy le toque a otra hoja empezar una aventura.
Preguntas sobre el cuento
Elige dos o tres para empezar. Podéis volver al texto siempre que haga falta; no es necesario recordar todos los detalles de memoria.
Para encontrar la respuesta en la historia
- ¿Para qué había salido Kibu con una cesta?
- ¿Qué encontró junto a las hojas?
- ¿Qué dibujo y qué nombre había en el sobre?
- ¿De qué color era la puerta de Mara?
- ¿Qué apareció en la maceta después de varios días?
Para pensar y explicar
- ¿Cómo supo Kibu a quién podía pertenecer la semilla?
- ¿Para qué crees que Mara puso una piedra encima del sobre?
- ¿Por qué Kibu hizo una flor con hojas mientras esperaban?
Para imaginar
- ¿Qué otra cosa podríais hacer mientras esperáis a que cambie una planta?
- Si una hoja empezara una aventura, ¿adónde te gustaría que llegara?
Respuestas orientativas
- Quería recoger hojas caídas para hacer un dibujo en el suelo del jardín.
- Una semilla pequeña con rayas oscuras.
- Un girasol y el nombre de Mara.
- Azul.
- Un brote verde.
- Encontró un sobre con el nombre de Mara y un dibujo de girasol. Fue a su casa y ella le contó que había perdido una semilla.
- Para impedir que el viento se llevara de nuevo el sobre.
- Una interpretación posible es que quiso entretenerse y compartir algo bonito con Mara mientras esperaban. El cuento permite explicarlo con otras palabras.
- Respuesta abierta: dibujar la maceta, leer, jugar o fijarse en otras cosas del jardín, por ejemplo.
- Respuesta abierta. Lo importante es poder contar la idea.
En las preguntas abiertas no hay una frase única que copiar. Puedes preguntar «¿Qué parte del cuento te ha hecho pensar eso?» cuando la respuesta se refiera a la historia.
Ordena tres momentos
Lee estas escenas y colócalas en el orden en que suceden:
- A. Kibu y Mara ven un brote verde.
- B. Kibu encuentra una semilla junto a unas hojas.
- C. Los dos plantan la semilla en una maceta.
Solución: B → C → A.
Para hacerlo sin escribir, el adulto puede leer cada escena mientras el niño señala cuál va primero. También podéis dibujar los tres momentos.
Inventa la aventura de una hoja
En una hoja de papel, dibuja tres recuadros. En el primero, una hoja sale del jardín. En el segundo, encuentra algo inesperado. En el tercero, llega a un lugar nuevo.
Deja que tu peque cuente lo que ocurre. Puedes escribir sus palabras debajo o mantener la historia como un relato oral. El personaje que encuentre por el camino puede ser uno de los que inventéis con estos juegos para dibujar monstruos.

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